Delirio, el Templo de la Salsa en Cali
Salsa, acrobacia y baile. Eso es Delirio. Una idea que 'parieron' cuatro mujeres que no se permiten que la salsa en Cali pueda decaer, mucho menos, morir. Su hijo, eso también es Delirio.
Mujeres que se las ingenian para añadirle otros toques de fascinación al espectáculo, como lo son los impactantes saltos y alucinantes giros, realizados por los artistas de la fundación Circo para Todos.
A los que se suma la perfección de los movimientos creados por reconocidos grupos de bailes en el mundo, y la presencia y el talento de artistas de talla internacional como Yuri Buenaventura, invitado el pasado 30 de diciembre al remate de Feria en esta carpa donde la razón y la locura se agitan juntas.
Un espacio donde la lástima por la salsa está desterrada y que se consolida como el escenario para demostrarlo. "Delirio va a ser el Palacio de la Salsa en Cali", aseguró Eleonora Barberena, una de esas cuatro salseras, que se eriza, disfruta y que puede llegar a derramar lagrimas, como lo hizo ese mismo día el campeón invicto de tangos por muchos años, William Sánchez.
"No he hecho sino que llorar, estoy muy emocionado. Delirio es comparable con un espectáculo como el Circo del Sol. Somos líderes en Colombia porque aún no ha nacido un negocio que opaque este show", nos relató.
Algo que no niegan los cientos de seguidores de la salsa, el arte circense, y el baile que domina las tres tarimas con que cuenta esta carpa, y que se mezclan sutilmente con cintas de colores por donde se deslizan los acróbatas, los falsos fondos donde las figuras de los bailarines incitan a unir los cuerpos bajo la caricia de un bolero o, donde, simplemente, la voz y la fuerza de un Yuri Buenaventura, provoca leves contracciones.
Y para este esplendoroso show, un impecable presentador. Alejandro Buenaventura, reconocido en las tablas y en la 'pantalla chica', se consolida como animador de este espectáculo. Lo hace con ganas y, con todas las estrategias, de quien en las tradicionales casetas de pueblo fuera el alma de la fiesta.
Se acerca a las mesas a saludar, y recibe y despide a los invitados en la taquilla de bienvenida. Tal amabilidad juega elegantemente con ese vestido entero y esas maneras de galán, muy propias de un artista.
"Esto es lo más bello de Cali, un sitio en el que se vive la presencia de la salsa. Un invento impresionante que hay que preservar", dice.
Amor, es lo que se lleva de Delirio, y es con lo que, además, sueña Yuri Buenaventura, quien cerró la Feria de Cali en la carpa Circo para Todos. Su voz, historias y fuerza, impactaron a los visitantes del espectáculo, que al igual que este bonaverense, cerraron los ojos para inspirarse.
Al lado de los campeones mundiales de salsa y acróbatas del lugar, Yuri pidió aplausos para ellos, encantó con sus éxitos y presentó a sus músicos, los que dirigió con franco talento.
"A mi me dicen que soy un músico aburridor", dijo Yuri en uno de sus actos. "Pero nadie merece vivir un secuestro. No debe ser una estadística de gente amarrada a la pata de una cama", fueron algunas de las palabras con las que reflexionó antes de cantar con notable sentimiento No Estoy Contigo, una radiografía de dolor.
Impresionado, así se mostró Arthur Owen, otro de los asistentes de la carpa, no sólo por la presentación de este artista mundial, sino por la mística que se respira en Delirio. "Es la primera vez que veo un show de estos. Me siento muy alegre. Con este espectáculo se profesa el profundo respeto que los caleños debemos tener por la salsa".
Antojitos
Y si lo quiere es deleitarse con las delicias de Delirio, no deje de probar la Sopita en Botella, no se quede sin picar los Caradura, repita Monteadentro, tampoco se olvide de saborear Cali Ají y no se le ocurra irse sin probar Cama pa' tanta gente.
Comments